Las Maldivas no son un país que se visita; son una geografía a la que uno se entrega. Son 26 atolones dispersos a lo largo de 800 kilómetros del Océano Índico, donde la diferencia entre un viaje promedio y uno extraordinario radica en comprender el agua. North Malé le permite nadar a una hora de aterrizar; Baa le sumerge en el agua con cientos de mantarrayas; los remotos atolones del sur ofrecen un silencio profundo e ininterrumpido.
Elija su atolón antes de elegir su villa. Los ecosistemas de arrecifes, la logística de traslado y la vida marina cambian drásticamente de norte a sur. Evaluamos los resorts no solo por la calidad de sus sábanas, sino por la vitalidad de su arrecife coralino y su respeto por la delicada ecología del atolón.